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Sobre la superficie oscura del asfalto Alguien desaparece cada día. I Te besa con sus fuentes Te acaricia en su esquina Te entrega de sus parques El sexo por las flores. Te habita la ciudad, Te vive ante los ojos. Se curva en una risa de múltiple sonido: La música tan alta Del vecino del quinto, Sirenas, Un martillo. III Cuando invitamos A nuestra casa a alguien En realidad esperamos Que nos habiten. IV Hay quienes cierran la puerta Para que nadie robe su miseria. Temen quedarse todavía más vacíos. V Sobre la superficie oscura del asfalto Alguien desaparece cada día Se lo tragan las voces los chiquillos que ríen los suburbios del hombre. Y nadie dice nada, ni grita, ni corre, ni se arrebuja, ni estalla, [ ni taconea, ni derriba las almas, NADA. Será porque no quiere aquél o éste Ser el próximo otro Del que nadie se acuerde, O simplemente porque estaban Demasiado pendientes De sí mismos. Alguien desaparece cada día Y sólo tengo yo todos los nombres. |
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